Un termostato bien elegido y bien programado es, probablemente, la mejora más barata y rentable que puedes hacer en tu calefacción. ¿Cuánto se ahorra? Depende de tu punto de partida, pero hay un dato que sirve de guía: según las recomendaciones del IDAE, cada grado que bajas la temperatura de consigna reduce el consumo de calefacción en torno a un 7 %. Un cronotermostato te permite aprovecharlo sin pasar frío: calienta cuando estás en casa y baja la temperatura cuando duermes o estás fuera. Te explicamos los tipos que existen, cuánto se puede ahorrar con cada uno y cómo programarlos correctamente.
Termostato, cronotermostato y termostato inteligente: diferencias
Aunque a menudo se usan como sinónimos, no son lo mismo:
- Termostato de ambiente: mide la temperatura de la estancia y enciende o apaga la calefacción para mantener la temperatura que fijas. No sabe qué hora es.
- Cronotermostato (o termostato programable): añade un reloj. Puedes fijar distintas temperaturas según la hora y el día de la semana: confort por la mañana y por la tarde, reducida por la noche y cuando no hay nadie.
- Termostato inteligente o conectado: un cronotermostato con wifi que se controla desde el móvil. Muchos añaden funciones como detección de ausencia por geolocalización, aprendizaje de hábitos, informes de consumo o integración con asistentes de voz.
- Termostato modulante: en lugar de encender y apagar la caldera, le indica cuánta potencia necesita (mediante protocolos como OpenTherm o los propios de cada fabricante). La caldera trabaja de forma más continua y suave, con más eficiencia.
A estos se suman las válvulas termostáticas en los radiadores, que regulan cada estancia de forma independiente, y la sonda exterior, que permite a la caldera o la bomba de calor ajustar la temperatura del agua según el frío que haga fuera.
¿Cuánto se ahorra realmente?
Hay dos fuentes de ahorro distintas, y conviene separarlas:
1. Ahorro por ajustar la temperatura
Es el más importante y no depende del aparato, sino de cómo lo uses. El IDAE recomienda mantener la vivienda entre 20 y 21 °C durante el día y bajarla a 15–17 °C por la noche. Si tienes la calefacción a 23 o 24 °C, bajar a 21 °C ya supone un ahorro notable, del orden de ese 7 % por grado. El cronotermostato sirve para que esa bajada nocturna y en ausencias sea automática y no dependa de acordarte.
2. Ahorro por una mejor regulación
La normativa europea de etiquetado energético de calefactores (Reglamento Delegado (UE) 811/2013 y la Comunicación de la Comisión 2014/C 207/02) clasifica los controles de temperatura en ocho clases, de la I a la VIII, y asigna a cada una una contribución a la eficiencia estacional del sistema. Por ejemplo:
| Clase | Tipo de control | Contribución a la eficiencia |
|---|---|---|
| V | Termostato de ambiente modulante con caldera modulante | 3 % |
| VI | Control modulante con sonda exterior y sensor de ambiente | 4 % |
| VIII | Varios sensores de ambiente que modulan la potencia del generador | 5 % |
Estos porcentajes son los que se usan para calcular la etiqueta energética del conjunto «caldera + control», y muestran que un control avanzado mejora la eficiencia de forma medible. Pero fíjate en la escala: el ahorro de hábitos (temperatura y horarios) suele pesar más que el del tipo de termostato. Lo ideal es combinar ambos.
Cómo programar un cronotermostato paso a paso
La mayoría de cronotermostatos permiten definir dos o tres niveles de temperatura y asignarlos por franjas horarias y días. Una programación sensata para una familia que trabaja fuera de casa podría ser:
| Franja (lunes a viernes) | Temperatura | Motivo |
|---|---|---|
| 06:30 – 08:30 | 20–21 °C | Levantarse, ducha y desayuno |
| 08:30 – 17:30 | 15–17 °C | Casa vacía |
| 17:30 – 23:00 | 20–21 °C | Tarde y noche en casa |
| 23:00 – 06:30 | 15–17 °C | Dormir |
El fin de semana, simplemente amplía la franja de confort. Y ten en cuenta estos consejos:
- Anticípate a la inercia. Si tienes radiadores, programa el cambio a confort unos 30 minutos antes de levantarte o de llegar. Con suelo radiante, que tarda mucho más en responder, la anticipación debe ser mayor y las bajadas, más suaves: suele ir mejor una reducción de solo 1 o 2 grados que grandes saltos.
- No apagues del todo en invierno. En ausencias cortas es mejor bajar la temperatura que apagar: recalentar una casa fría desde cero exige mucha potencia y tarda.
- Usa el modo vacaciones para ausencias largas, con una temperatura antiheladas.
- Revisa la programación al cambio de hora y al cambio de rutina (vacaciones escolares, teletrabajo).
- No subas la consigna para calentar más rápido. La calefacción no calienta antes por poner 25 °C; solo se pasa de temperatura y consume más.
Dónde colocar el termostato
Un termostato mal ubicado mide mal y regula mal. Colócalo:
- En la estancia principal de uso diurno, normalmente el salón.
- A una altura aproximada de 1,5 metros, en una pared interior.
- Lejos de radiadores, chimeneas, estufas, ventanas, puertas exteriores y luz solar directa.
- Sin muebles ni cortinas que lo tapen.
Si una sola habitación manda sobre toda la casa, el resto puede quedar demasiado frío o demasiado caliente. Ahí entran las válvulas termostáticas en los radiadores o, en suelo radiante, un termostato por estancia con cabezales en el colector.
Si el termostato es inalámbrico, aprovecha esa libertad para ponerlo en el mejor sitio, no en el más cómodo. Y si funciona a pilas, cámbialas cuando avise: un termostato sin batería puede dejar la calefacción encendida o apagada sin que te des cuenta. Algunos modelos conectados permiten además consultar el histórico de temperaturas, muy útil para detectar si la casa tarda demasiado en calentarse.
¿Qué termostato te conviene?
- Piso pequeño, horarios regulares: un cronotermostato básico, con cable o inalámbrico, hace el trabajo perfectamente.
- Horarios cambiantes o segunda residencia: un termostato conectado por wifi te permite encender antes de llegar y comprobar la temperatura a distancia.
- Caldera de condensación moderna: busca un termostato modulante compatible con tu caldera (muchos fabricantes, como Ferroli o Beretta, tienen sus propios controles). Comprueba siempre la compatibilidad antes de comprar.
- Aerotermia o suelo radiante: la regulación ideal combina sonda exterior en el generador y termostatos por estancia. Evita las bajadas bruscas de temperatura.
- Caldera antigua todo/nada: cualquier cronotermostato con contacto libre de tensión es compatible con la gran mayoría de calderas.
Antes de cambiar el termostato, revisa también cómo está conectado el actual (dos hilos de contacto, alimentación a pilas o a red, bus de comunicación). Si tu caldera usa un protocolo específico, un termostato genérico solo podrá funcionar en modo encendido/apagado.
Válvulas termostáticas: el complemento que multiplica el ahorro
Un cronotermostato controla la temperatura de una sola estancia y, a partir de ella, enciende o apaga la caldera para toda la casa. Pero las viviendas no son homogéneas: los dormitorios orientados al norte son más fríos, la cocina se calienta sola cuando cocinas y el salón con ventanal al sur gana calor por la tarde. Con un único termostato, unas estancias se quedan cortas y otras se pasan.
Las válvulas termostáticas resuelven este problema en instalaciones de radiadores. Sustituyen la llave manual de cada radiador por un cabezal con un elemento sensible a la temperatura que cierra el paso de agua cuando la estancia alcanza el nivel elegido (normalmente una escala del 1 al 5). Así cada habitación recibe solo el calor que necesita.
Para que funcionen bien junto al cronotermostato:
- No pongas válvula termostática en el radiador de la estancia donde está el termostato, o déjala totalmente abierta. Si no, ambos dispositivos «compiten» y la caldera puede no apagarse nunca.
- Ajusta las válvulas de los dormitorios a una posición más baja que las del salón.
- Si tu bomba circuladora es electrónica, usa el modo de presión proporcional para evitar ruidos cuando muchas válvulas están cerradas.
- Existen también cabezales electrónicos programables y conectados, que permiten horarios distintos para cada radiador.
Errores comunes que anulan el ahorro
- Programar y luego anular la programación a mano constantemente.
- Tener las válvulas de los radiadores del salón cerradas mientras el termostato está en ese mismo salón: la caldera nunca para.
- Poner el termostato junto a la cocina o en un pasillo frío.
- Pensar que el termostato sustituye al mantenimiento: purgar radiadores y revisar la caldera sigue siendo necesario.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor dejar la calefacción encendida todo el día a baja temperatura?
Depende del sistema y del aislamiento. Con radiadores, en general, ahorra más bajar la temperatura en las ausencias. Con suelo radiante y aerotermia, suelen ir mejor temperaturas estables con bajadas pequeñas.
¿Puedo instalar yo mismo un cronotermostato?
Si sustituyes un termostato de dos hilos por otro equivalente, es sencillo. Si hay que alimentar a 230 V o conectar a un bus de la caldera, mejor que lo haga un profesional.
¿Los termostatos inteligentes ahorran más?
Ahorran más en la medida en que te ayudan a evitar calentar la casa vacía. Si tus horarios son fijos, un buen cronotermostato logra un resultado muy parecido.
Controla tu calefacción
En la sección de regulación y control de CalorManía encontrarás termostatos, cronotermostatos, válvulas termostáticas y cabezales. Si vas a cambiar también de caldera, consulta nuestras calderas murales de gas y pregunta por su control compatible desde contacto.
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