Si en tu casa con suelo radiante hay habitaciones que se calientan enseguida y otras que nunca llegan a la temperatura, lo más probable es que los circuitos del colector no estén equilibrados. Equilibrar consiste en ajustar el caudal de cada circuito para que cada estancia reciba exactamente el agua que necesita: ni más ni menos. Se hace en el propio colector, con los caudalímetros o los detentores, y en muchos casos puedes comprobarlo tú mismo. Te explicamos cómo funciona un colector, por qué se desequilibra una instalación y el procedimiento para equilibrarla.
Qué es el colector de suelo radiante
El colector es el «centro de distribución» del suelo radiante. Suele estar en un armario empotrado en la pared, a menudo en un pasillo o distribuidor, y consta de dos barras horizontales:
- Colector de ida (impulsión): recibe el agua caliente del generador y la reparte a cada circuito. Normalmente incorpora los caudalímetros, pequeños visores con una escala en litros por minuto y un mando para regular.
- Colector de retorno: recoge el agua que vuelve de cada circuito. Suele llevar las válvulas termostatizables, sobre las que se montan los cabezales electrotérmicos que abren o cierran cada circuito según el termostato de la estancia.
Además, el colector lleva purgadores automáticos, llaves de llenado y vaciado, termómetros (en muchos modelos) y, si hace falta, un grupo de mezcla con bomba y válvula mezcladora para bajar la temperatura del agua.
Cada salida del colector alimenta un circuito, y cada circuito suele corresponder a una estancia o a una parte de una estancia grande. Una vivienda media puede tener entre 6 y 12 circuitos.
Por qué hay que equilibrar
El agua siempre elige el camino más fácil. Los circuitos no tienen la misma longitud: el del aseo puede medir 30 metros y el del salón, 100 (la documentación técnica de referencia sitúa el máximo recomendable en torno a 120 metros por circuito). Cuanto más largo es el circuito, mayor es su pérdida de carga y menos caudal pasa por él si no se hace nada. El resultado sin equilibrar es previsible:
- Los circuitos cortos reciben demasiado caudal y sus estancias se calientan rápido.
- Los circuitos largos reciben poco caudal y sus estancias no llegan a temperatura, aunque el generador esté funcionando a tope.
- El sistema tiende a subir la temperatura del agua para compensar, lo que empeora el rendimiento de la aerotermia o de la caldera de condensación.
Equilibrar consiste en «frenar» los circuitos cortos para que el agua llegue también a los largos, en la proporción que pide el cálculo de cada estancia.
Qué necesitas antes de empezar
- El proyecto o la hoja de cálculo de la instalación, con el caudal de diseño de cada circuito. Es la información ideal.
- La longitud de cada circuito, si no tienes el cálculo. Muchas veces está anotada en el propio colector o en el armario. Si no, puede estimarse con la superficie y la separación entre tubos.
- La instalación purgada y a la presión correcta. Con aire en los circuitos, cualquier equilibrado es inútil.
- Todos los cabezales abiertos: sube todos los termostatos o retira los cabezales mientras ajustas, para que circule agua por todos los circuitos a la vez.
Cómo se equilibran los circuitos, paso a paso
Método 1: con el caudal de diseño
Es el método correcto cuando tienes el proyecto:
- Pon en marcha el generador y la bomba en el modo de funcionamiento normal (habitualmente presión constante).
- Abre por completo todos los caudalímetros.
- Empezando por el circuito que necesita menos caudal respecto a su capacidad, ve cerrando su caudalímetro hasta que marque el valor de diseño.
- Repite con todos los circuitos. Como cerrar uno afecta a los demás, haz una segunda vuelta de ajuste fino.
- Comprueba que el circuito más desfavorable (el más largo) sigue recibiendo su caudal con la bomba en su ajuste. Si no llega, sube un poco la consigna de la bomba.
- Bloquea la posición de los caudalímetros si el modelo lo permite y anota los valores.
Método 2: proporcional a la longitud
Si no tienes proyecto, una aproximación razonable es repartir el caudal total de forma proporcional a la longitud (o a la superficie) de cada circuito. Por ejemplo, si el salón tiene un circuito el doble de largo que el de un dormitorio, debería recibir aproximadamente el doble de caudal. Es un método aproximado, pero suele mejorar mucho una instalación que nunca se ha equilibrado.
Método 3: por salto térmico
En colectores con termómetros en cada retorno, o midiendo con un termómetro de contacto, se ajusta cada circuito para que la diferencia entre la temperatura de ida y la de retorno sea similar a la de diseño, típicamente de unos pocos grados en suelo radiante. Un circuito con un retorno mucho más frío que el resto está recibiendo poco caudal; uno con el retorno casi tan caliente como la ida está recibiendo demasiado.
Un ejemplo práctico
Imagina un colector de cinco circuitos sin proyecto disponible, alimentado por una aerotermia. Las longitudes anotadas en el armario son: salón 1 de 95 m, salón 2 de 90 m, dormitorio principal de 70 m, dormitorio 2 de 55 m y baño de 35 m. En total, 345 metros de tubería.
Si el caudal total que da el grupo es, por ejemplo, de 10 litros por minuto, el reparto proporcional a la longitud sería aproximadamente:
| Circuito | Longitud | Proporción | Caudal orientativo |
|---|---|---|---|
| Salón 1 | 95 m | 28 % | 2,8 l/min |
| Salón 2 | 90 m | 26 % | 2,6 l/min |
| Dormitorio principal | 70 m | 20 % | 2,0 l/min |
| Dormitorio 2 | 55 m | 16 % | 1,6 l/min |
| Baño | 35 m | 10 % | 1,0 l/min |
Ajustas cada caudalímetro a su valor, haces una segunda vuelta de ajuste fino y dejas trabajar la instalación unos días. Si luego el baño se queda algo corto (los baños suelen tener una temperatura de consigna más alta), le das un poco más de caudal restándolo de los salones. Es un método sencillo y, en la práctica, suele resolver la mayoría de los desequilibrios.
Cómo saber si la instalación está bien equilibrada
Una vez ajustado, deja que la instalación trabaje unos días: el suelo radiante tiene mucha inercia y los cambios tardan en notarse. Una instalación equilibrada se reconoce porque:
- Todas las estancias llegan a su temperatura de consigna en tiempos parecidos.
- Los retornos de los circuitos tienen temperaturas similares.
- El generador trabaja con una temperatura de impulsión baja y estable.
- No hay ruidos de circulación en el colector.
Problemas frecuentes en el colector
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Un circuito no calienta y su caudalímetro marca cero | Cabezal cerrado o averiado, válvula bloqueada, aire | Comprueba el cabezal y su termostato, purga el circuito |
| Caudalímetro con el visor sucio o marrón | Lodos y óxido en el agua | Limpieza del circuito, filtro de lodos y, si hace falta, cambiar el visor |
| Todas las estancias tibias | Temperatura de impulsión baja, bomba con poca consigna o generador mal regulado | Revisa la curva de calefacción y el ajuste de la bomba |
| Ruido de agua en el colector | Caudal excesivo o aire | Purga y reduce la consigna de la bomba |
| Cabezal que no abre | Cabezal fundido, falta de tensión o válvula agarrotada | Comprueba la alimentación y sustituye el cabezal si es necesario |
El papel de la bomba y la regulación
El equilibrado no sirve de mucho si la bomba circuladora no está bien ajustada. En suelo radiante con colector, lo habitual es usar la bomba en modo de presión constante, con la consigna justa para que el circuito más desfavorable reciba su caudal. Una bomba sobredimensionada genera ruidos y desequilibrios cuando los cabezales empiezan a cerrar.
Tampoco hay que confundir equilibrado con regulación. El equilibrado reparte el caudal; la regulación decide cuándo entra cada circuito. Con termostatos por estancia y cabezales, cada habitación se controla de forma independiente. Y con una sonda exterior, el generador ajusta la temperatura del agua según el frío que haga fuera, lo que mejora el confort y la eficiencia.
Por último, cuida la calidad del agua. Los visores de los caudalímetros se ensucian con lodos y óxido con el paso de los años, y un caudalímetro que no se lee bien hace imposible el ajuste. Un filtro separador de lodos en el retorno del generador y un llenado con agua tratada, o con el aditivo inhibidor que recomiende el fabricante, alargan la vida del colector y mantienen el equilibrado estable durante años.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que equilibrar?
Una vez bien hecho, solo hay que revisarlo si cambias de generador, añades circuitos, cambias el pavimento de una estancia o notas desequilibrios.
¿Puedo cerrar del todo el circuito de una habitación que no uso?
Sí, mediante el termostato o el cabezal. No toques el caudalímetro para eso, o perderás el ajuste del equilibrado.
¿Los colectores sin caudalímetros se pueden equilibrar?
Sí, mediante los detentores de cada salida, aunque es menos preciso. Muchas veces compensa sustituir el colector por uno con caudalímetros.
Todo para tu colector
En la sección de suelo radiante de CalorManía tienes colectores con caudalímetros, cabezales electrotérmicos y accesorios. Para el control por estancias, revisa nuestra gama de regulación y control y, si la bomba del grupo no da la talla, nuestras bombas circuladoras.
Añadir comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.