La forma más eficaz de ahorrar en calefacción es combinar tres cosas: no calentar más de lo necesario, no dejar que el calor se escape y conseguir que tu caldera o tu bomba de calor trabaje en su punto óptimo. Muchas de estas medidas son gratis o cuestan muy poco, y juntas pueden notarse mucho en la factura. Según el IDAE, cada grado de más en el termostato supone en torno a un 7 % más de consumo de calefacción. Aquí tienes 15 consejos prácticos, ordenados de lo más sencillo a lo que requiere una pequeña inversión, para pasar este invierno con confort y gastando menos.
Ajusta bien la temperatura
1. Mantén la casa entre 20 y 21 °C de día
Es la temperatura que el IDAE considera adecuada para estar en casa en invierno. Por encima de ahí el confort apenas mejora, pero el consumo sí sube. Si notas frío a 20 °C, revisa antes si hay corrientes de aire o paredes muy frías: a veces el problema no es la temperatura del aire, sino las pérdidas.
2. Baja a 15–17 °C por la noche
Para dormir bastan entre 15 y 17 °C. Con un termostato programable puedes bajar la consigna al acostarte y que la calefacción arranque un rato antes de levantarte. En casas con mucha inercia, como las de muros gruesos, es mejor bajar la temperatura que apagar del todo.
3. Usa un termostato programable o inteligente
Programar horarios evita calentar la casa cuando no hay nadie. Los termostatos conectados permiten además encender la calefacción desde el móvil antes de llegar, y los modulantes ajustan la potencia de la caldera en lugar de encenderla y apagarla, lo que mejora el rendimiento en calderas de condensación.
4. Instala válvulas termostáticas en los radiadores
Permiten fijar una temperatura distinta en cada habitación y cierran el radiador cuando la estancia ya está caliente, por ejemplo cuando entra el sol. El IDAE estima que las válvulas termostáticas y los termostatos programables permiten ahorrar entre un 8 % y un 13 % de la energía de calefacción.
Cuida tus radiadores
5. Purga los radiadores al empezar la temporada
Si un radiador está caliente abajo y frío arriba, o hace ruido de agua, tiene aire. Con la calefacción apagada y los radiadores templados, abre la llave de purga con una moneda o una llave de purgar hasta que salga agua sin burbujas. Después, revisa la presión de la caldera y rellena si hace falta.
6. No tapes los radiadores
Cortinas largas, muebles delante, cubrerradiadores cerrados o ropa tendida encima reducen mucho la emisión de calor. Deja espacio libre por delante y por encima. Si usas cubrerradiador, que tenga rejillas amplias arriba y abajo.
7. Coloca láminas reflectantes en los muros exteriores
Detrás de los radiadores situados en una fachada, una lámina reflectante aislante ayuda a que parte del calor que se iría hacia el muro vuelva a la habitación. Es barato y se coloca en minutos.
Evita que el calor se escape
8. Ventila solo 10 minutos
Para renovar el aire de una habitación bastan unos 10 minutos con las ventanas abiertas de par en par. Mejor hacerlo con la calefacción apagada y a primera hora o a mediodía, cuando hace menos frío. Dejar una ventana entreabierta durante horas es una de las mayores fugas de calor en invierno.
9. Sella puertas y ventanas
Los burletes adhesivos, las juntas de silicona y los cepillos bajo las puertas eliminan corrientes de aire con muy poca inversión. Para localizar fugas, pasa una vela o una tira de papel por el marco en un día de viento: si se mueve, hay una entrada de aire.
10. Usa persianas y cortinas a tu favor
De día, sube las persianas en las estancias soleadas para aprovechar el calor gratuito del sol. Al anochecer, bájalas y corre las cortinas: crean una capa de aire que reduce las pérdidas por el cristal. Revisa también los cajones de persiana, que suelen ser un punto débil sin aislamiento.
Haz que tu caldera trabaje mejor
11. Pasa la revisión anual
Una caldera bien ajustada quema mejor y consume menos. Además de ser obligatoria según el RITE, la revisión detecta a tiempo problemas de combustión, presión o suciedad en el intercambiador. Hazla antes de los primeros fríos: en pleno invierno los técnicos van con más retraso. Pide al técnico que te enseñe el análisis de combustión y que revise también el vaso de expansión, el filtro del circuito y la evacuación de humos. Si tu caldera es de gasóleo, aprovecha para cambiar el filtro de la línea de combustible y comprobar que el depósito no tiene agua en el fondo.
12. Baja la temperatura de impulsión en calderas de condensación
Una caldera de condensación solo condensa, y por tanto rinde al máximo, cuando el agua vuelve fría. Si tu casa se calienta bien con el agua a 60 °C, no la pongas a 80 °C. Prueba a bajar la temperatura de calefacción de la caldera de cinco en cinco grados y quédate en la más baja que te dé confort. Con sonda exterior, la caldera lo hace sola.
13. Vigila la presión y la calidad del agua del circuito
La presión con la instalación en frío suele estar entre 1 y 1,5 bar en viviendas, aunque depende de la altura del edificio y de lo que indique el fabricante. Si tienes que rellenar con frecuencia, hay una fuga o un problema en el vaso de expansión. Y si el agua sale negra al purgar, el circuito tiene lodos: un desfangador magnético y una limpieza química mejoran la circulación y protegen la caldera.
Piensa a medio plazo
14. Cambia la bomba circuladora antigua
En instalaciones con bomba independiente, una circuladora antigua de velocidad fija puede consumir mucha más electricidad que una moderna de alta eficiencia. Las bombas electrónicas de marcas como Grundfos o Wilo ajustan su velocidad a la demanda, gastan menos y reducen ruidos cuando se cierran las válvulas termostáticas.
15. Planifica la renovación de tu sistema
Si tu caldera tiene muchos años, pide presupuesto antes de que falle. Una caldera de condensación bien regulada consume menos que una convencional antigua, y la aerotermia puede reducir mucho el coste de uso en viviendas bien aisladas. Las ayudas a renovables y eficiencia cambian según la comunidad autónoma, así que consulta las convocatorias vigentes; recuerda que, desde 2025, la normativa europea impide subvencionar calderas que funcionen solo con combustibles fósiles.
Errores que disparan la factura sin que te des cuenta
Además de aplicar los consejos anteriores, conviene evitar algunos hábitos muy extendidos que hacen trabajar a la calefacción mucho más de lo necesario:
- Subir el termostato a 25 °C «para que caliente antes». La caldera calienta igual de rápido; lo único que consigues es que se pase de temperatura y gaste de más cuando llegue.
- Calentar habitaciones vacías a la misma temperatura que el salón. Un dormitorio de invitados o un despacho que no usas puede quedarse a 15–16 °C con la válvula termostática.
- Secar ropa sobre los radiadores. Tapa la emisión de calor, aumenta la humedad de la casa y obliga a ventilar más.
- Tener el termostato en un mal sitio: junto a la cocina, al lado de una ventana soleada o encima de un radiador. Leerá temperaturas falsas y encenderá o apagará la caldera a destiempo. Lo ideal es una pared interior, a media altura y lejos de fuentes de calor.
- Olvidar el agua caliente. En calderas mixtas, una temperatura de ACS muy alta obliga a mezclar con agua fría en el grifo. Ajustarla a lo que realmente usas también ahorra.
- Aplazar una avería pequeña. Un radiador que no calienta o una presión que baja cada semana suelen ser avisos de un problema que, si se deja, acaba siendo más caro.
Resumen: qué hacer este fin de semana
| Medida | Coste | Esfuerzo |
|---|---|---|
| Bajar 1 °C el termostato y programar horarios | Gratis | 5 minutos |
| Purgar radiadores y revisar presión | Gratis | 30 minutos |
| Despejar radiadores y ventilar solo 10 minutos | Gratis | Cambio de hábito |
| Burletes y láminas reflectantes | Bajo | Una tarde |
| Válvulas termostáticas y termostato programable | Moderado | Instalador o bricolaje avanzado |
| Bomba eficiente, desfangador, cambio de caldera | Inversión | Instalador |
Preguntas frecuentes
¿Es mejor dejar la calefacción encendida todo el día a baja temperatura?
En general, no. Es más eficiente programar horarios y bajar la consigna cuando no hay nadie o por la noche. La excepción son los sistemas de mucha inercia, como el suelo radiante, donde conviene hacer cambios de temperatura más suaves.
¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?
Al inicio de cada temporada y siempre que notes un radiador frío arriba o ruidos de agua.
¿Qué medida ahorra más?
Bajar la temperatura de consigna y no calentar cuando no hay nadie. Son gratis y tienen un efecto directo: en torno a un 7 % menos de consumo por cada grado.
Todo para una calefacción más eficiente
En CalorManía encontrarás termostatos y cabezales en regulación y control, bombas circuladoras de alta eficiencia y, si ha llegado el momento de renovar, calderas murales de condensación y equipos de aerotermia. Si dudas qué mejora te compensa más, escríbenos y te orientamos.
Fuentes
- Temperatura recomendada en casa y consumo por grado, con datos del IDAE (Endesa)
- Válvulas termostáticas: ahorro estimado por el IDAE (Endesa)
- Recomendaciones para el ahorro energético en hogares (IDAE)
- Consejos del IDAE para ahorrar energía en invierno (Consumer)
- Directiva (UE) 2024/1275 relativa a la eficiencia energética de los edificios (EUR-Lex)
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