En una segunda vivienda que pasa semanas cerrada en invierno, el objetivo no es tenerla caliente, sino que no se congele el agua de las tuberías ni de la calefacción y que, cuando llegues, puedas calentarla rápido. La combinación que mejor funciona es sencilla: dejar la caldera con su función antiheladas activa y el termostato en modo ausencia, aislar las tuberías expuestas, controlar la casa a distancia con un termostato conectado y, si la vivienda está en una zona muy fría o vas a estar meses sin ir, proteger el circuito con anticongelante o vaciarlo. Te explicamos cada opción, cuándo conviene y qué errores evitar.
Por qué las heladas son un riesgo serio
El agua aumenta de volumen al congelarse, y esa expansión puede reventar tuberías, radiadores, llaves de paso, el intercambiador de la caldera o la bomba de calor. Lo peor es que el daño no se ve hasta el deshielo: entonces aparece la fuga, a veces con la casa vacía y durante días. Además de la reparación, una fuga larga puede estropear suelos, techos y muebles, y no todas las pólizas de hogar cubren igual los daños por congelación en viviendas deshabitadas. Revisa las condiciones de tu seguro y pregunta qué medidas de prevención te exigen.
Los puntos más vulnerables son:
- Tuberías que pasan por fachadas, cámaras, garajes, buhardillas o cuartos sin calefacción.
- La propia caldera si está en un cuarto exterior, una terraza cerrada o un porche.
- Contadores y llaves de agua en arquetas exteriores.
- Termos eléctricos en zonas no calefactadas.
- Unidades exteriores y tuberías de agua de los equipos de aerotermia.
- Grifos de jardín y tuberías de riego.
Opción 1: dejar la calefacción en modo antiheladas
Es la solución más cómoda si la casa está en una zona de inviernos fríos pero no extremos y vas con cierta frecuencia.
- Función antiheladas de la caldera. La mayoría de calderas modernas tienen una protección que, cuando el agua del circuito baja de una temperatura mínima fijada por el fabricante, activa la bomba y, si hace falta, el quemador. Para que funcione, la caldera debe tener corriente, combustible y presión. Si cortas la luz o cierras el gas al irte, no te protege.
- Termostato en modo ausencia o antihielo. Muchos termostatos tienen un modo que mantiene la vivienda a unos pocos grados. Si hay tuberías en zonas frías de la casa, es más seguro dejar una consigna de 8–10 °C.
- Válvulas termostáticas en posición antihielo (el asterisco del cabezal), para que los radiadores no se cierren del todo.
Esta opción consume muy poco, porque solo trabaja cuando hace mucho frío, y te deja la instalación lista para usar.
Opción 2: controlar la casa a distancia
Un termostato conectado por wifi cambia por completo la gestión de una segunda vivienda:
- Dejas la casa en modo ausencia, con temperatura mínima.
- Consultas desde el móvil la temperatura real de la vivienda. Si baja demasiado o la caldera se bloquea, lo sabrás a tiempo.
- Unas horas antes de llegar, subes la consigna y la casa te recibe caliente.
Complementa el termostato con sensores de temperatura y de inundación que avisen en el móvil, y con un enchufe inteligente si tienes un termo eléctrico. Necesitarás conexión a internet en la casa; un router con tarjeta de datos suele ser suficiente.
Opción 3: anticongelante en el circuito de calefacción
Si la vivienda está en zona de montaña o vas a estar mucho tiempo sin ir, añadir anticongelante específico para calefacción (normalmente a base de propilenglicol con inhibidores de corrosión) protege el circuito aunque la caldera se quede sin luz o sin combustible.
- Usa solo productos aptos para circuitos de calefacción y compatibles con tu caldera; consulta el manual del fabricante.
- La concentración depende de la temperatura mínima que quieras soportar. Más concentración protege más, pero reduce algo la transmisión de calor y aumenta la viscosidad.
- El anticongelante se degrada con el tiempo: conviene revisar su concentración y su pH cada temporada.
- Si añades agua al circuito, la mezcla se diluye. Vigila las pérdidas de presión.
- Es la protección habitual en instalaciones de aerotermia con tuberías exteriores y en solar térmica.
El anticongelante protege la calefacción, pero no las tuberías de agua de consumo, que hay que proteger por otras vías.
Opción 4: vaciar la instalación
Si vas a estar todo el invierno fuera y no quieres dejar nada encendido, la alternativa es vaciar:
- Cierra la llave general de agua y abre todos los grifos, empezando por los más altos, para vaciar las tuberías de agua fría y caliente. Abre también las válvulas de vaciado de los puntos más bajos.
- Vacía el termo eléctrico (desconéctalo antes de la corriente) y el depósito de la cisterna del inodoro.
- Vacía el circuito de calefacción por la llave de vaciado de la caldera o de los radiadores más bajos, o encarga la operación a un instalador.
- Echa en los sifones un poco de anticongelante apto para desagües para que no se hielen ni se sequen.
Tiene inconvenientes: el circuito de calefacción vacío se llena de aire y puede oxidarse por dentro, y al volver hay que rellenar, purgar y poner en marcha. Por eso, para la calefacción, suele ser mejor el anticongelante que vaciar cada año.
Medidas complementarias que no fallan
- Aísla las tuberías expuestas con coquilla de espuma elastomérica, sobre todo en fachadas, garajes y bajocubiertas.
- Cables calefactores autorregulables en los tramos más expuestos: se enrollan o se colocan a lo largo de la tubería y solo calientan cuando hace frío.
- Grifos de exterior vaciados y con la llave interior cerrada.
- Revisa el depósito de combustible si tu caldera es de gasóleo o propano: llénalo antes del invierno para no quedarte sin suministro con la casa vacía.
- Revisión de la caldera en otoño, para que no se bloquee justo cuando debe proteger la casa.
- Mantén la presión del circuito en el valor que indica el fabricante; con poca presión la caldera se bloquea y deja de proteger.
Comparativa rápida
| Opción | Coste de uso | Protección | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Antiheladas de caldera + termostato en ausencia | Bajo | Buena si no falla el suministro | Visitas frecuentes, zonas de frío moderado |
| Termostato conectado y sensores | Muy bajo | Añade vigilancia y precalentamiento | Cualquier segunda vivienda |
| Anticongelante en calefacción | Nulo en uso | Muy alta para el circuito de calefacción | Montaña, ausencias largas, aerotermia |
| Vaciar la instalación | Nulo | Total, si se vacía bien | Casas cerradas todo el invierno |
Cómo gastar poco cuando sí estás en la casa
Proteger la vivienda en ausencia es solo la mitad del problema. La otra mitad es calentarla de forma eficiente durante los fines de semana o las vacaciones, cuando llegas a una casa con paredes frías:
- Precalienta con antelación, pero sin pasarte. Una casa con muros de piedra puede necesitar bastantes horas para estabilizarse. Encender con algo de margen a una temperatura moderada es más eficiente que llegar y poner la caldera a tope.
- Calienta solo lo que vas a usar. Con válvulas termostáticas, deja dormitorios vacíos y estancias de paso al mínimo y concentra el calor en el salón, la cocina y los dormitorios ocupados.
- Usa un apoyo local para estancias concretas. En casas de campo, una estufa de pellet o de leña en el salón calienta rápido la zona de estar mientras la calefacción central trabaja a baja temperatura en el resto.
- Agua caliente a demanda. Si tienes termo eléctrico, programa su encendido para unas horas antes de llegar en lugar de dejarlo funcionando todo el invierno.
- Cierra bien al irte: persianas bajadas, cortinas corridas y puertas interiores cerradas reducen las pérdidas mientras la casa está en modo ausencia.
Y si estás pensando en cambiar el sistema, ten en cuenta el uso real. En una casa que se usa pocos días al año pesa más la inversión que el coste de uso, así que no siempre compensa el equipo más eficiente. En cambio, si la casa se usa muchos fines de semana y en vacaciones largas, un sistema con buen control a distancia y bajo coste de uso se amortiza mejor.
Al volver: puesta en marcha
- Comprueba la presión de la caldera antes de subir la temperatura.
- Si has vaciado, rellena despacio y purga los radiadores.
- Deja correr el agua de todos los grifos unos minutos.
- Si el termo ha estado apagado semanas, caliéntalo a su temperatura máxima antes de usarlo y deja correr el agua caliente.
Preguntas frecuentes
¿A qué temperatura dejo la casa cuando no estoy?
Con 8–10 °C se protege la instalación en la mayoría de casos. Si hay tuberías en zonas sin calefacción, protégelas además con aislamiento o cable calefactor.
¿Puedo cortar la luz al irme?
Si lo haces, la caldera no podrá activar su antiheladas. Deja la luz y protege con anticongelante o vaciando si prefieres cortar todo.
¿Y si mi casa tiene aerotermia?
Las bombas de calor también tienen protección antihielo, pero dependen de la electricidad. En zonas frías, el glicol en el circuito o válvulas anticongelación son una garantía adicional; consulta al fabricante.
Prepara tu segunda vivienda
En CalorManía tienes termostatos conectados y cabezales en regulación y control, termos y calentadores y calderas con función antiheladas. Si tienes dudas sobre cómo proteger tu instalación, escríbenos.
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