Si la presión de tu caldera sube mucho al encender la calefacción, la válvula de seguridad gotea o cada pocas semanas tienes que rellenar agua, lo más probable es que el culpable sea el vaso de expansión. Es una pieza pequeña y barata, pero cuando pierde su carga de aire deja de hacer su trabajo y la instalación lo nota enseguida. En este artículo te explicamos para qué sirve, cómo saber si está mal, cómo comprobar y ajustar su presión de precarga y cuándo toca sustituirlo.
Para qué sirve el vaso de expansión
El agua se dilata al calentarse. En un circuito de calefacción cerrado, cuando el agua pasa de la temperatura ambiente a 60, 70 u 80 °C, su volumen aumenta. Como el agua es prácticamente incompresible, si ese volumen extra no tuviera adónde ir, la presión se dispararía hasta que saltase la válvula de seguridad.
El vaso de expansión es un depósito dividido en dos cámaras por una membrana de goma: en un lado hay aire o nitrógeno a presión (la precarga) y en el otro entra el agua de la instalación. Cuando el agua se dilata, empuja la membrana y comprime el gas, absorbiendo el aumento de volumen. Cuando el agua se enfría, el gas la devuelve al circuito. Así la presión se mantiene dentro de un rango estable.
Hay vasos de expansión en varios tipos de instalaciones, cada uno con sus particularidades:
- Calefacción: integrados en la caldera mural o instalados aparte en calderas de pie, de gasóleo o de biomasa. Suelen ser de color rojo.
- Agua caliente sanitaria: se instalan junto a termos, acumuladores e interacumuladores para absorber la dilatación del agua de consumo. Deben ser aptos para agua potable, con membrana específica. Suelen ser de color blanco o azul.
- Solar térmica: preparados para las altas temperaturas del circuito primario y el fluido con glicol.
Síntomas de un vaso de expansión en mal estado
Estos son los avisos más habituales de que el vaso ha perdido precarga o tiene la membrana rota:
- La presión sube mucho al calentar. Pasas, por ejemplo, de 1,2 bar en frío a 2,5 o 3 bar con la calefacción en marcha. Con un vaso sano, la subida es moderada.
- La válvula de seguridad gotea o descarga cuando la instalación está caliente.
- La presión baja mucho en frío y tienes que rellenar a menudo. Es la consecuencia del punto anterior: el agua que ha salido por la válvula de seguridad se repone, y el ciclo se repite.
- Sale agua por la válvula de aire del vaso (la válvula tipo neumático). Eso indica que la membrana está rota y el agua ha pasado a la cámara de gas.
- En ACS: la válvula de seguridad del termo gotea cada vez que se calienta el agua, o se oyen golpes de ariete en la instalación.
Ojo: una presión que baja de forma continua sin que la válvula de seguridad descargue suele indicar una fuga en la instalación (radiador, racor, purgador), no un problema del vaso.
Cómo comprobar la precarga del vaso de expansión
La precarga es la presión del gas cuando el vaso no tiene agua dentro. Para medirla correctamente, el vaso debe estar sin presión de agua. Si mides con la instalación llena y a presión, el manómetro marcará la presión del agua, no la de la precarga.
El procedimiento general, en una instalación de calefacción, es este:
- Apaga la caldera y deja que la instalación se enfríe por completo. Desconéctala de la corriente si vas a trabajar cerca.
- Aísla el vaso o vacía la presión del circuito. Si el vaso tiene llave de corte, ciérrala y vacía el agua del vaso por su purga. Si no la tiene (lo habitual en calderas murales), baja la presión del circuito abriendo el grifo de vaciado de la caldera o un radiador hasta que el manómetro marque cero.
- Localiza la válvula de carga del vaso: es como la de una rueda de bicicleta o coche, protegida por un tapón. En las calderas murales suele estar en la parte trasera o en un lateral del vaso.
- Mide con un manómetro de neumáticos o con el manómetro del inflador. Si al presionar el obús sale agua, la membrana está rota.
- Ajusta la precarga con un inflador o compresor hasta el valor correcto (ver siguiente apartado). Si está por encima, deja salir aire.
- Rellena la instalación con la llave de llenado hasta la presión en frío recomendada, purga los radiadores y vuelve a comprobar la presión.
¿A qué presión hay que cargarlo?
La regla práctica más utilizada en calefacción es que la precarga del vaso sea igual o ligeramente superior a la presión estática de la instalación en el punto donde está el vaso. La presión estática es la que ejerce la columna de agua desde el vaso hasta el punto más alto del circuito: aproximadamente 0,1 bar por cada metro de altura.
Algunas referencias orientativas:
| Instalación | Precarga orientativa | Comentario |
|---|---|---|
| Piso con caldera mural y radiadores en la misma planta | Según fabricante (muchas calderas de fábrica rondan 0,8–1 bar) | Consulta el manual de tu caldera |
| Vivienda de dos o tres plantas con caldera abajo | Altura estática + unas décimas de margen | Por ejemplo, 8 m de altura ≈ 0,8 bar + margen |
| Vaso de ACS junto a termo o acumulador | Ligeramente por debajo de la presión de red o del reductor | Siguiendo las indicaciones del fabricante del vaso |
Lo más importante: el manual de la caldera o del vaso manda. Los fabricantes indican la precarga de fábrica y la presión de llenado recomendada, y sus valores tienen en cuenta el diseño del equipo. La presión de llenado en frío del circuito debe quedar algo por encima de la precarga del vaso, para que siempre haya una reserva de agua dentro.
Cuándo hay que cambiar el vaso
Recargar el vaso solo sirve si la membrana está entera y simplemente ha perdido algo de gas con los años, que es algo normal. Debes sustituirlo cuando:
- Sale agua por la válvula de carga: la membrana está rota.
- Pierde la precarga en poco tiempo tras haberlo recargado (semanas o pocos meses).
- Tiene corrosión exterior importante o fugas en la conexión.
- Está infradimensionado porque se ha ampliado la instalación (más radiadores, un depósito de inercia, suelo radiante) y el vaso original ya no absorbe la dilatación del nuevo volumen de agua.
En calderas murales, el vaso integrado tiene unas dimensiones y conexiones específicas de cada modelo. Si no quieres o no puedes cambiar el interno, una alternativa habitual es instalar un vaso exterior adicional en la tubería de retorno, siempre que lo valide un técnico.
Cómo elegir un vaso de expansión nuevo
Al comprar un vaso de expansión fíjate en:
- Uso: calefacción, ACS o solar. No son intercambiables: un vaso de calefacción no es apto para agua potable y uno de ACS no está preparado para las temperaturas de un circuito solar.
- Capacidad en litros: depende del volumen total de agua de la instalación, de la temperatura máxima de trabajo y de las presiones de precarga y de tarado de la válvula de seguridad. Si dudas, el instalador puede calcularlo, o puedes consultar las tablas de selección del fabricante.
- Presión máxima de trabajo del vaso, que debe ser superior al tarado de la válvula de seguridad.
- Conexión (normalmente 3/4″ en domésticos) y formato: plano para empotrar o cilíndrico para colgar.
El vaso de expansión de ACS: un gran olvidado
Muchos termos y acumuladores se instalan sin vaso de expansión sanitario, confiando en que la válvula de seguridad descargue el exceso de presión. El resultado es que la válvula gotea en cada ciclo de calentamiento, se pierde agua y, con el tiempo, la cal hace que la válvula deje de cerrar bien. Además, los picos de presión castigan el depósito y la grifería.
Un vaso de ACS bien elegido y con la precarga ajustada a la presión de la red (o a la del reductor de presión, si lo hay) absorbe esa dilatación y alarga la vida del equipo. Recuerda que debe ser específico para agua potable y que conviene instalarlo en la entrada de agua fría del depósito, entre el grupo de seguridad y el termo, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Mantenimiento: una revisión rápida que ahorra disgustos
Incluir la comprobación del vaso de expansión en la revisión anual de la caldera es una práctica muy recomendable. Basta con medir la precarga con la instalación sin presión y reajustarla si ha bajado. También conviene observar el manómetro de la caldera durante el primer encendido de la temporada: si la presión se dispara al calentar, ya sabes dónde mirar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo inflar el vaso con la instalación llena?
No sirve. Con agua a presión dentro, estarías midiendo y ajustando contra la presión del agua y el resultado no sería la precarga real. Siempre hay que hacerlo con el lado del agua sin presión.
¿Puedo usar nitrógeno o vale con aire?
Los vasos vienen de fábrica con nitrógeno, que se difunde menos a través de la membrana. Para recargar en una vivienda, el aire de un inflador o compresor es la solución habitual y funciona correctamente.
¿Por qué gotea la válvula de seguridad del termo?
Al calentarse, el agua se dilata y, si no hay vaso de expansión de ACS o está descargado, la presión sube hasta que la válvula descarga. Un vaso de ACS bien cargado suele resolverlo.
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