Poner a punto la calefacción antes del invierno te evita la avería del primer día de frío, cuando todos los técnicos están saturados. La revisión básica se hace en una tarde: comprobar la presión del circuito, purgar los radiadores, probar el termostato, revisar la salida de humos y la ventilación y encender la calefacción unas horas para detectar ruidos, fugas o radiadores fríos. A eso hay que sumar el mantenimiento que marca el RITE, que en una caldera mural de gas de vivienda es cada dos años, y la inspección periódica de la instalación de gas. Aquí tienes el checklist completo, ordenado por tipo de sistema.
Antes de empezar: cuándo y quién
El mejor momento es entre septiembre y finales de octubre, antes de las primeras olas de frío. Lo que puedes hacer tú es la puesta en marcha y la comprobación visual; lo que debe hacer un profesional es el mantenimiento reglamentario y cualquier intervención en el circuito de gas, en la combustión o en el circuito frigorífico de una bomba de calor.
| Tarea | Quién | Frecuencia orientativa |
|---|---|---|
| Comprobación de presión, purga, prueba de funcionamiento | Tú | Cada otoño |
| Mantenimiento de caldera mural de gas en vivienda (hasta 70 kW) | Empresa mantenedora habilitada | Cada 2 años según el RITE |
| Mantenimiento de otras instalaciones de calefacción (gasóleo, biomasa…) | Empresa mantenedora habilitada | Anual según el RITE |
| Inspección periódica de la instalación de gas | Distribuidora de gas | Cada 5 años |
| Limpieza de estufa de pellet y conducto | Tú y servicio técnico | Según fabricante y uso |
Además de la frecuencia mínima del RITE, sigue el manual de tu equipo: algunos fabricantes recomiendan revisiones más frecuentes para mantener la garantía. Si vives de alquiler, recuerda que el mantenimiento de la caldera corresponde por lo general al propietario, así que avísale con tiempo si la revisión está pendiente.
Ten a mano antes de empezar: el manual de la caldera o la estufa, una llave de purgar, un trapo y un recipiente para el agua de los purgadores, y el último certificado de mantenimiento, que te dirá cuándo toca la siguiente revisión profesional.
Checklist para calderas de gas o gasóleo
Lo que puedes revisar tú
- Presión del circuito. Con la instalación en frío, el manómetro debe estar en el rango que indique el fabricante (en muchas calderas murales, en torno a 1–1,5 bar). Si está baja, rellena con la llave de llenado hasta el valor recomendado.
- Purga de radiadores. Con la calefacción parada, abre el purgador de cada radiador hasta que deje de salir aire y empiece a salir agua. Al terminar, vuelve a comprobar la presión: es normal que haya bajado y tengas que rellenar.
- Prueba de encendido. Enciende la calefacción y deja que funcione al menos una o dos horas. Comprueba que todos los radiadores calientan de forma uniforme.
- Ruidos. Golpes, silbidos o burbujeo pueden indicar aire, falta de presión, cal en el intercambiador o una circuladora con problemas.
- Fugas. Revisa llaves de radiadores, conexiones bajo la caldera y la válvula de seguridad. Una válvula que gotea a menudo apunta a un vaso de expansión sin carga de aire.
- Salida de humos. Mira que el terminal exterior no esté obstruido por nidos, hojas o una reforma de la fachada, y que los tubos no estén desconectados.
- Rejillas de ventilación (en calderas atmosféricas o de tipo B): que no estén tapadas.
- Desagüe de condensados en calderas de condensación: que no esté obstruido ni expuesto a heladas.
- Códigos de error en la pantalla: anótalos y consulta el manual.
Lo que debe hacer el técnico
- Análisis de combustión y ajuste del quemador.
- Limpieza del intercambiador y del quemador.
- Comprobación de la estanqueidad del circuito de gas y de los dispositivos de seguridad.
- Revisión de la carga del vaso de expansión.
- Comprobación del tiro y de la evacuación de humos.
- Emisión del certificado de mantenimiento.
En calderas de gasóleo hay que añadir la revisión del filtro de combustible, de la boquilla y del nivel del depósito. Pide el combustible antes de que lleguen los picos de demanda.
Checklist para aerotermia y bombas de calor
- Unidad exterior despejada: sin hojas, plásticos ni objetos que impidan la circulación del aire. Deja el espacio libre que indica el fabricante.
- Desagüe de la unidad exterior: en invierno la bomba hace ciclos de desescarche y el agua debe evacuarse sin formar placas de hielo.
- Presión del circuito hidráulico y estado del filtro de agua (muchos equipos llevan un filtro en la entrada que conviene limpiar).
- Protección antihielo: comprueba que la función está activa o que el circuito lleva el anticongelante recomendado.
- Curva de calefacción: revisa que la temperatura de impulsión es la mínima que da confort. Es el ajuste que más influye en el consumo.
- Ciclo antilegionela del depósito de ACS, si lo tienes.
- Mantenimiento profesional según el manual y el RITE, incluyendo revisión del circuito frigorífico cuando corresponda.
Checklist para estufas de pellet y leña
- Limpieza del conducto de humos antes de la temporada. Un conducto sucio reduce el tiro y aumenta el riesgo.
- Limpieza del brasero, del cenicero y de los pasos de humos de la estufa.
- Juntas de la puerta y del cristal: si no cierran bien, la combustión empeora.
- Revisión técnica anual en estufas de pellet, según el fabricante: ventiladores, sensores y encendedor.
- Combustible de calidad: pellet certificado y leña seca. Un pellet con mucha ceniza o una leña húmeda ensucian el equipo rápidamente.
- Detector de monóxido de carbono en la estancia, como medida de seguridad adicional.
Regulación, radiadores y agua caliente
La puesta a punto es un buen momento para revisar cómo controlas la calefacción:
- Cambia las pilas del termostato y de los cabezales electrónicos.
- Revisa la programación horaria: si tu horario ha cambiado (teletrabajo, nuevos turnos), ajústala.
- Comprueba las válvulas termostáticas: tras meses sin uso, a veces el vástago se queda agarrotado. Muévelo a mano o quita el cabezal y pulsa suavemente el pin.
- Valora un termostato modulante o con control remoto si aún usas un termostato básico. Puedes ver opciones en regulación y control.
- Despeja los radiadores: retira muebles, ropa o cubrerradiadores cerrados que bloqueen el calor.
- Revisa ventanas y burletes antes de que lleguen los días más fríos.
No te olvides del agua caliente, que en invierno trabaja más porque el agua de red entra más fría:
- Termo eléctrico: comprueba que la válvula de seguridad gotea solo durante el calentamiento y que su desagüe no está obstruido. Si hace tiempo que no se revisa el ánodo, este es buen momento.
- Interacumulador o depósito: purga la parte baja si el fabricante lo indica, para eliminar sedimentos, y verifica la temperatura de consigna.
- Bomba de recirculación: revisa su programación horaria para que no funcione de noche si nadie usa agua caliente.
- Instalación solar térmica: comprueba la presión del circuito primario y que el apoyo (caldera, resistencia o bomba de calor) entra correctamente cuando el sol no basta.
Seguridad: señales de que debes parar y llamar al técnico
Algunas situaciones no admiten espera. Apaga el equipo y llama a un profesional (o al servicio de urgencias de tu distribuidora de gas, si huele a gas) si observas:
- Olor a gas: no enciendas luces ni aparatos, ventila, cierra la llave de paso y sal de la vivienda antes de llamar.
- Llama amarilla o anaranjada en una caldera atmosférica, hollín o manchas negras alrededor de la caldera o la estufa.
- Dolor de cabeza, mareos o somnolencia en la estancia donde está el aparato: pueden ser síntomas de intoxicación por monóxido de carbono.
- Bloqueos repetidos de la caldera por fallo de llama o de evacuación.
- Agua bajo la caldera o pérdida de presión continua.
- Humo que revoca en una estufa al abrir la puerta o al encenderla.
Si la instalación de humos está dañada o necesitas sustituir tramos, encontrarás piezas compatibles en nuestra sección de conductos de evacuación de humos. Su montaje debe hacerlo un instalador.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que revisar la caldera de gas?
El RITE establece una revisión cada dos años para calderas murales de gas de hasta 70 kW en viviendas. Para otros sistemas, como gasóleo o biomasa, la periodicidad general es anual. Sigue también el manual del fabricante.
¿La inspección de gas cada cinco años es lo mismo que la revisión de la caldera?
No. La inspección periódica la gestiona la distribuidora de gas y revisa la instalación de gas de la vivienda; el mantenimiento de la caldera lo hace una empresa mantenedora habilitada que contratas tú.
¿A qué presión debe estar mi caldera?
Depende del modelo y de la altura del edificio. En muchas calderas murales ronda 1–1,5 bar en frío, pero consulta el manual o la placa de tu equipo.
¿Te falta alguna pieza para tener la calefacción lista? Encuentra recambios, regulación y accesorios en nuestra sección de calefacción.
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