Un termo eléctrico parece fácil de instalar: dos tomas de agua, un enchufe y listo. Pero la mayoría de averías prematuras, fugas y sustos tienen su origen en la instalación, no en el aparato. Los errores más comunes son no poner (o anular) la válvula de seguridad, no usar manguitos dieléctricos, colgarlo en una pared que no aguanta el peso, conectarlo a la corriente vacío y colocarlo en una zona del baño no permitida o sin la protección eléctrica adecuada. Repasamos uno a uno los fallos que vemos con más frecuencia y cómo evitarlos.
Errores en la conexión de agua
La parte hidráulica es la que más averías provoca, porque un fallo aquí no se nota el primer día, sino meses después, en forma de fugas, corrosión o un depósito reventado. Estos son los tres puntos que hay que cuidar.
Prescindir de la válvula de seguridad o taponar su desagüe
Al calentarse, el agua se dilata y la presión dentro del depósito sube. La válvula o grupo de seguridad que se coloca en la entrada de agua fría deja escapar ese exceso. Es el elemento de seguridad más importante del termo y su instalación es obligatoria según las instrucciones de todos los fabricantes.
Errores habituales:
- No instalarla o reutilizar una vieja que ya no funciona bien.
- Colocar una llave de corte entre la válvula y el termo, lo que anula su función.
- Taponar la salida de la válvula porque «gotea». Ese goteo durante el calentamiento es normal: hay que conducirlo a un desagüe con un tubo, no taparlo.
- Usar una válvula con un tarado distinto del que indica el fabricante.
Si el goteo es continuo, incluso con el termo frío, la causa suele ser una presión de red demasiado alta o una válvula sucia. La solución no es taparla, sino revisarla y, si hace falta, instalar un reductor de presión.
Olvidar los manguitos dieléctricos
Cuando unes directamente el acero del termo con tuberías de cobre se forma un par galvánico: uno de los metales se corroe más rápido. Los manguitos dieléctricos, que separan eléctricamente ambos metales, reducen ese problema. Muchos fabricantes los exigen para mantener la garantía. Son baratos y se colocan en las dos conexiones, la de agua fría y la de agua caliente. Puedes encontrar este tipo de accesorios en nuestra sección de válvulas y accesorios.
No tener en cuenta la presión de la red
Cada termo tiene una presión máxima de trabajo indicada en su placa y en el manual. Si la presión de tu red es elevada (algo frecuente en los pisos bajos de algunos edificios o en zonas con mucha presión de suministro), la válvula de seguridad descargará constantemente y el depósito trabajará con más esfuerzo. En esos casos, el fabricante suele recomendar un reductor de presión a la entrada de la vivienda o antes del termo.
Errores de montaje y puesta en marcha
Una vez resuelta la fontanería, quedan dos detalles que parecen menores y que arruinan más termos de los que imaginas.
Colgarlo en una pared que no aguanta
Un termo lleno pesa lo que pesa el aparato más el agua que contiene: un termo de 100 litros supera con holgura los 100 kilos. Colgarlo de un tabique de ladrillo hueco fino o de una placa de yeso sin refuerzo, con tacos de plástico corrientes, es una mala idea.
Recomendaciones:
- Usa los soportes y la tornillería que indique el fabricante o anclajes adecuados al tipo de pared (químicos o de expansión en ladrillo hueco).
- En tabiques de pladur, ancla a los perfiles o a un refuerzo, o elige un modelo de pie si el fabricante lo ofrece.
- Respeta la orientación: los modelos verticales no deben instalarse en horizontal salvo que el fabricante lo permita expresamente, y los horizontales llevan su propio sentido de montaje.
Encenderlo antes de llenarlo
Si conectas el termo a la corriente sin agua, la resistencia se calienta en vacío y puede quemarse en minutos. Antes de enchufar:
- Abre un grifo de agua caliente de la vivienda.
- Abre la llave de entrada de agua fría al termo.
- Espera a que el grifo deje de soltar aire y salga agua de forma continua: el depósito está lleno.
- Comprueba que no hay fugas en las conexiones.
- Solo entonces conecta la alimentación eléctrica.
Lo mismo vale después de vaciarlo para una reparación o para cambiar el ánodo. Y si vas a dejar la vivienda cerrada en invierno en una zona con heladas, consulta en el manual cómo vaciar el termo correctamente: el agua que se congela dentro puede dañar el depósito y las conexiones.
Errores eléctricos y de ubicación
Ubicación incorrecta en el baño y protección eléctrica insuficiente
La instrucción ITC-BT-27 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión divide los baños en volúmenes alrededor de la bañera o la ducha:
| Volumen | Dónde está | ¿Se admite un termo? |
|---|---|---|
| 0 | Interior de la bañera o plato de ducha | No |
| 1 | Sobre la bañera o ducha, hasta 2,25 m de altura | Sí, si cumple su norma y está protegido por un diferencial de 30 mA como máximo |
| 2 | Franja de 0,6 m alrededor del volumen 1 | Sí, con las mismas condiciones que en el volumen 1 |
| 3 y resto | Fuera de los anteriores | Sí, con la protección general de la instalación |
En los volúmenes 1 y 2 se exige además un grado de protección frente al agua (IPX4 como mínimo, con matices). Aunque esté permitido, siempre que puedas, coloca el termo lejos de la ducha: tendrás menos problemas de humedad y un acceso más cómodo para el mantenimiento.
Otros fallos eléctricos frecuentes:
- Conectarlo a un enchufe compartido con otros aparatos potentes o con una sección de cable insuficiente.
- Usar alargadores o regletas. Un termo debe alimentarse de forma fija o desde una toma adecuada a su potencia.
- No conectar la toma de tierra.
- Dejar los cables sin protección o mal sujetos junto a las tuberías, donde una pequeña fuga puede alcanzarlos.
Otros fallos que pasan factura con el tiempo
Hay errores que no causan una avería inmediata, pero hacen que el termo rinda peor, dure menos o sea un engorro de mantener.
Confundir las conexiones de agua fría y caliente
La entrada de agua fría suele estar marcada en azul y lleva un tubo interior que la conduce al fondo del depósito; la salida de agua caliente, en rojo, toma el agua de la parte alta. Si se cruzan, el termo entrega agua tibia mucho antes de lo esperado y parece que «no da para una ducha».
No dejar acceso para el mantenimiento
El termo tiene un ánodo de sacrificio (normalmente de magnesio) que protege el depósito de la corrosión y se desgasta con el tiempo. Hay que revisarlo periódicamente, con una frecuencia que depende de la dureza del agua y de las recomendaciones del fabricante. Si el termo queda encajado en un armario, pegado al techo o detrás de un mueble fijo, cambiar el ánodo o la resistencia se convierte en una obra. Deja espacio libre en la zona de la tapa eléctrica, según indique el manual.
Elegir mal la capacidad o la temperatura
Un termo pequeño para una familia numerosa obligará a subir la temperatura al máximo y aun así se quedará corto. Uno enorme para una persona sola gasta energía en mantener caliente agua que no se usa. Ajusta la capacidad al número de personas y a los hábitos de uso.
Con la temperatura pasa algo parecido. Mantener el termo muy bajo puede favorecer la proliferación de bacterias como la legionela; muy alto, aumenta las pérdidas, la cal y el riesgo de quemaduras. Muchos fabricantes recomiendan trabajar en torno a 60 °C. Si en casa hay niños o personas mayores, una válvula mezcladora termostática a la salida limita la temperatura en los grifos sin renunciar a esa temperatura en el depósito.
Checklist rápido de una buena instalación
- Grupo de seguridad en la entrada de agua fría, sin llaves intermedias y con desagüe conducido.
- Manguitos dieléctricos en ambas conexiones.
- Reductor de presión si la red supera lo admitido por el fabricante.
- Anclaje adecuado al tipo de pared y al peso del termo lleno.
- Llenado completo antes de conectar la corriente.
- Ubicación permitida en el baño y diferencial de 30 mA cuando corresponda.
- Acceso libre para cambiar ánodo y resistencia.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que la válvula de seguridad gotee?
Sí, mientras el termo calienta. Si gotea todo el tiempo, revisa la presión de red y el estado de la válvula.
¿Puedo instalar yo mismo un termo eléctrico?
Si tienes conocimientos de fontanería y electricidad, es posible, pero muchas garantías exigen una instalación profesional. Revisa las condiciones del fabricante.
¿Cada cuánto hay que cambiar el ánodo?
Depende del agua y del modelo. Sigue la recomendación del fabricante y revísalo antes si tu agua es muy dura.
¿Vas a cambiar el termo? Consulta nuestra selección de termos y calentadores de marcas como Thermor o Baeza, o pregúntanos qué capacidad necesitas.
Añadir comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.